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Por qué a los gatos no les gusta el agua

¿Te has preguntado por qué a los gatos no les gusta el agua? No a todos, pero a la gran mayoría de los gatos no les gusta el agua.

No obstante, los gatos que han tenido experiencias positivas, especialmente cuando eran cachorros, (entre 3 y 8 semanas de vida) les gustará el agua toda su vida.

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Por qué a los gatos no les gusta el agua

Además, algunas razas específicas aman el agua. Es importante que no obligues a tu gato. Si no le gusta ahora, seguramente no le gustará nunca.

Muchos gatos han evolucionado para que no les guste el agua

Se cree que los gatos fueron domesticados hace 9.500 años en el Medio Oriente. Crecieron en el clima árido del desierto y no estuvieron expuestos a ríos, lagos y lluvia. Así, los gatos evolucionaron evitando el contacto con el agua.

Incluso los gatos callejeros suelen buscar refugio de la lluvia y las tormentas. Esconderse del agua se ha convertido en un instinto natural para los gatos de hoy.

Esta no es una regla para todas las razas, ya que, a algunas de ellas les gusta estar en el agua debido a su propio proceso evolutivo. La raza de gato angora turco, por ejemplo, son conocidos por su amor por el agua y la natación.

Se adaptaron a su clima en la región del lago Van de Turquía, sumergiendo su pelaje en el verano para nadar y pescar.

Otras razas que tienen más probabilidades de disfrutar del agua son el Gato de Bengala, el gato Maine Coon y el Bobtail americano.

Los gatos son sensibles a los perfumes

Los gatos tienen un olfato extraordinario, 14 veces más sensible que el nuestro. Los fuertes aromas asociados con los champús y acondicionadores pueden contribuir a la aversión de los gatos al agua y los baños.

Algunos análisis también han determinado que a un gato puede no gustarle el olor de los componentes químicos del agua del grifo.

A los gatos les encanta estar limpios y abrigados

Los gatos son meticulosos en su limpieza natural y dedican mucho tiempo a cuidar de sí mismos, manteniendo su piel limpia, desenredada y bien acondicionada. Además, también mantienen una temperatura corporal más elevada que la nuestra. La limpieza ayuda a mantener y regular la temperatura corporal.

Cuando el pelaje de un gato se empapa, se vuelve muy pesado y volver al estado seco y caliente es difícil y requiere mucho tiempo. El pelaje húmedo también puede hacer que el gato se sienta lento y no tan ágil como de costumbre. De modo que tiene una sensación incómoda de no poder salir rápidamente de una situación.

Aversión al agua

La experiencia de muchos gatos con el agua no es positiva, por lo que es comprensible que a muchos gatos no les guste el agua. Debes tener paciencia y es tan importante que tu gato se acostumbre al contacto con el agua cuando aún es joven.

¿Los gatos necesitan bañarse?

Ahora que sabes por qué a los gatos no les gusta el agua, hablemos de bañarlos.

Como se mencionó, los gatos hacen un trabajo maravilloso manteniéndose limpios. Pueden pasar hasta el 40% del día limpiándose, por lo que es posible que nunca tengas que bañar a tu gato.

Los gatos pueden necesitar un baño debido a problemas en la piel. Mientras que los gatos de edad avanzada, artríticos y con sobrepeso pueden tener dificultades para llegar a ciertas partes del cuerpo. Además, también puede ser necesario un baño si el gato rueda sobre algo pegajoso o maloliente.

¿Cómo hacer que a mi gato le guste bañarse?

Si quieres bañar a tu gato, es necesario que se familiarice con el espacio donde le darás el baño. Veamos los pasos a seguir para que puedas bañar a tu gato.

Antes del baño

Primero, acostumbra al gato al espacio en el que se le dará el baño. Luego trata de familiarizarlo con el baño semanas antes de la ducha. Pon a tu mascota en la bañera sin agua y ponle juguetes para gatos y alguna comida para que haga asociaciones positivas con el lugar.

Una vez que tu gato se sienta cómodo jugando y comiendo en el fregadero o la bañera, llénalo con un poco de agua tibia y pon los juguetes para que pueda divertirse con ellos. Anima a tu gato a jugar con juguetes y ves dándole algún tipo de comida que le guste.

Cuando finalmente vayas a darle la ducha, ten todo listo y a mano. Esto incluye:

  • champú para gatos
  • comidas que le guste
  • juguetes de gato
  • toallas calientes
  • un vaso para verter agua sobre su gato
  • una superficie antideslizante, como una alfombra de baño o una toalla para poner en el lavabo o la bañera para que su gato se quede dentro y no resbale.

Crea un ambiente tranquilo. Cierre la puerta y mantén el ruido al mínimo. Mantén la calma y habla en voz baja. Si la ducha o el grifo son demasiado fuertes, lava a tu gato con vasos de agua. Si estás estresado, tu gato también lo estará. Mantener la calma es muy importante.

Durante el baño

Intenta distraer a tu gato con cosas positivas, como juguetes o comida. Evita restregar y sujetar a su gato con brusquedad. En lugar de eso, se amable, observe el lenguaje corporal del gato y proporciona distracciones positivas.

Ten mucho cuidado de no salpicar agua en la cara o mojarle los oídos o los ojos. Evita lavar sus bigotes. Los bigotes de los gatos son el lugar donde se encuentran muchos de los receptores táctiles del gato y es natural que odien mojar estos receptores. Además, es importante aclarar bien el champú para evitar la irritación de la piel.

Después del baño

Primero, levanta suavemente a tu gato del agua y envuélvelo inmediatamente en una toalla tibia y seca para que se seque. O, si a tu gato no le gusta que lo carguen, deje que el agua se escurra y se seque con una toalla mientras todavía está en el baño.

Tu gato puede terminar de secarse de forma natural en unas pocas horas y, mientras tanto, debe mantenerse caliente y alejado de las corrientes de aire.

Finalmente, termina esta hora del baño con caricias, una sesión de juego y dándole su comida favorita.